Asma
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Comparativa de las distintas soluciones para terminar con las crisis asmáticas

El asma, una enfermedad de las vías respiratorias, afecta a más de 3 millones de personas en España. Es la enfermedad crónica más frecuente en los jóvenes, y afecta a un 10% de los niños en edad escolar y a los adolescentes, aunque puede aparecer a cualquier edad.

Sufrir una crisis asmática puede resultar chocante y, sobre todo, preocupante. ¿Cuáles son las causas y los síntomas? ¿Cómo puede tratarse? ¿Y qué es lo que hay que hacer si se tiene una crisis? ¿Se pueden evitar? My-Pharma.info responde a todas sus preguntas en esta guía completa sobre el asma.

¿Qué es el asma?

illustration crise d'asthmeEl asma es una patología inflamatoria de los bronquios causada por la combinación de varios procesos, en concreto la hiperactividad de los bronquios, cuyas paredes se vuelven más anchas, y una inflamación local.

Si usted padece de crisis de asma, sus bronquios se contraerán y desarrollarán un edema. Por tanto, el diámetro de los bronquios se reducirá e impedirá que el aire circule con normalidad. La frecuencia y la intensidad de las crisis varían de una paciente a otro, y pueden durar desde unos minutos hasta varias horas.

Entre las crisis, la respiración recupera su ritmo normal. El asma causa casi 60.000 hospitalizaciones al año, y aproximadamente 1.000 muertes.

Los distintos tipos de asma 

Al contrario de lo que se suele pensar, no existe solamente uno sino varios tipos distintos de asma. Eche un vistazo a la siguiente lista:

  • El asma crónica

Es el tipo de asma más común y es irreversible. Existen varios tratamientos que pueden proporcionar alivio a diario a aquellas personas que la padecen, pero no es posible curar este tipo de asma.

Los pacientes que sufren de asma crónica pueden experimentar dificultades a la hora de respirar, por ejemplo, en presencia de sustancias irritantes o en situaciones de estrés. La gravedad de este tipo de asma puede variar, y las crisis pueden ser más o menos severas.

Este tipo de asma es difícil de sobrellevar, ya que el paciente sufre varias crisis a la semana, y experimenta dificultades respiratorias a diario, sobre todo por la mañana y por la noche, antes de acostarse. A estos pacientes se les receta un tratamiento, además de un broncodilatador.

  • El asma inducida por el ejercicio

Como podrá imaginar, este tipo de asma aparece cuando el paciente realiza un gran esfuerzo físico. En estos casos, puede darse una crisis grave si no se toma un tratamiento rápidamente.

  • Crisis de asma aguda

Este tipo de crisis puede ser muy grave y poner en peligro la salud del paciente. Si sufre una crisis de asma aguda, es necesario que consulte a su médico lo antes posible, o que vaya a urgencias. Aquí podrán administrarle un tratamiento hasta que pase la crisis.

Las causas del asma

Las causas principales del asma son de origen genético y medioambiental. En el 80% de los casos, las crisis de asma son de origen alérgico. A continuación podrá encontrar una lista de los motivos por los que se producen las crisis de asma:

  • Los alérgenos

Hay muchos tipos de alérgenos que pueden provocar crisis asmáticas:

Todos sabemos, por supuesto, de la existencia de los ácaros, esos pequeños bichos microscópicos que se encuentran en el polvo o en la ropa de cama, pero también están las cucarachas o incluso los animales domésticos, que forman parte de los alérgenos presentes a lo largo de todo el año.

  • Las sustancias irritantes y la contaminación

Los agentes contaminantes pueden provocar crisis asmáticas. Las principales causas son la contaminación causada por los automóviles, el humo de las chimeneas, el ozono o el dióxido de carbono. El riesgo de sufrir una crisis es mayor en los niños, sobre todo si vive en una zona donde la atmósfera está muy contaminada.

El tabaquismo pasivo en los niños aumenta el riesgo de padecer asma. Otro aspecto a tener en cuenta es la polución doméstica, como por ejemplo los vapores producidos por pegamentos, los productos químicos, los sprays o las pinturas.

  • Las emociones fuertes

Al experimentar emociones fuertes, nuestra respiración se acelera, los bronquios se contraen y esto puede provocar una crisis. Esto se da, por ejemplo, cuando el paciente está estresado/a, ríe, llora o está furioso/a.

  • Algunos medicamentos

Algunos medicamentos, sobre todo las aspirinas, no son recomendables para pacientes asmáticos.  Las infecciones de las vías respiratorias, como las bronquitis o los resfriados, pueden provocar crisis asmáticas.

  • La genética

Algunos estudios apuntan a factores genéticos como causantes del asma. Estos estudios apuntan sobre todo a una predisposición familiar y genética, más que a la transmisión de la enfermedad en sí. Además, han revelado que ciertas anomalías genéticas pueden aumentar el riesgo de padecer asma, aunque esto no significa necesariamente que provoquen la enfermedad.

Cómo averiguar si es asmático: los síntomas

Existen dos grandes categorías de síntomas: cotidianos e intermitentes. A continuación le explicamos las diferencias:

  • Los síntomas cotidianos

En esta categoría se engloban los síntomas que aparecen cuando no se está sufriendo una crisis. Por la noche, antes de irse a dormir, al despertarte, después de un esfuerzo intenso…el paciente tendrá dificultades para respirar con normalidad. Esto recibe el nombre de disnea. El paciente se queda sin respiración, lo cual puede perjudicarlo/a seriamente y obligarlo/a a cesar la actividad física.

Los síntomas incluyen un silbido que se produce al respirar, que suele venir acompañado de una tos seca y continua. A menudo los pacientes también se quejan de una sensación de presión en la caja torácica.

  • Los síntomas intermitentes

Estos síntomas anuncian el comienzo de una crisis, que puede ser más o menos aguda. Cuando el paciente va a sufrir una crisis asmática, es decir, cuando está a punto de ocurrir, puede que sienta un aumento significativo del ritmo cardíaco, conocido como taquicardia.

También puede experimentar sudores, tos o una sensación de ansiedad. Si sufre alguno de estos síntomas, debe tomar un tratamiento lo antes posible y mantener la calma para evitar que la crisis empeore todavía más.

Si la crisis es grave, puede que tenga que llamar a los servicios de emergencia. No dude en hacerlo si tiene dificultades para expresarse, si sus labios o sus dedos toman un tono azul o si se siente confuso/a al hablar.

¿Cómo se diagnostica el asma?

A menudo los síntomas son suficientes para diagnosticar a un paciente asmático. Al contrario de lo que se suele pensar, los pacientes asmáticos no presentan ninguna anomalía en las radiografías torácicas.

Estos son los principales métodos utilizados para diagnosticar el asma:

  • Caudalímetro de flujo máximo

Se trata de un pequeño aparato cuyo objetivo es medir el flujo espiratorio máximo. Éste equivale a la velocidad máxima a la cual puede circular el aire al espirar de manera forzada tras haber hinchado los pulmones de aire al máximo.

Este aparato, que está cubierto por la seguridad social, permite a los pacientes controlar el estado de su respiración, preferiblemente por la mañana y por la noche. Según el resultado obtenido, su médico le recetará un tratamiento adaptado a sus necesidades.

Si la cifra obtenida al medir su flujo respiratorio es demasiado baja, póngase en contacto con su médico lo antes posible.

  • Exploración Funcional Respiratoria (EFR)

Es el método más eficaz de diagnosticar el asma y mantenerla bajo control. Permite medir ciertos parámetros para evaluar la función respiratoria y la gravedad del asma. Este examen debe realizarse una vez al año. El EFR es un examen indoloro y cubierto por la seguridad social.

Cómo tratar el asma

Existen tratamientos para aliviar las crisis de manera inmediata, y tratamientos de fondo. A continuación profundizamos en ellos:

  • Los broncodilatadores de acción rápida

Se trata de medicamentos de acción breve y rápida. Por lo general se recetan para aliviar las crisis o los episodios de tos. Los broncodilatadores actúan contrayendo los bronquios, y permitiendo su dilatación.

Cuando el paciente toma este tipo de tratamiento, en la mayoría de los casos experimenta una rápida mejoría que le permite respirar mejor al cabo de unos minutos. La acción de los broncodilatadores dura de 4 a 6 horas.

Si el asma se produce después de un esfuerzo intenso, es importante disponer siempre de un broncodilatador recetado por su médico, ya que las crisis pueden ocurrir en cualquier lugar y en cualquier momento.

Este tipo de tratamiento debe utilizarse a corto plazo. Si necesita utilizar el broncodilatador de acción rápida más de 4 veces por semana, debe consultar a su médico. Si necesita más dosis, puede ser síntoma de que el asma ha empeorado.

  • Los broncodilatadores de efecto a largo plazo

Este tipo de tratamiento se receta cada vez más como tratamiento de fondo, y permite prevenir las crisis. Sin embargo, los broncodilatadores de efecto a largo plazo no puede recetarse a un paciente que también esté tomando un tratamiento antiinflamatorio.

  • Los aerosoles dosificadores (como el Ventolin)

El aerosol dosificador es un tratamiento que permite al medicamento penetrar directamente en las vías respiratorias del paciente. No obstante, su utilización puede resultar complicada y a menudo los pacientes lo utilizan mal, lo cual reduce su eficacia.

Consulte a su farmacéutico si tiene dudas sobre su uso, ya que a veces el prospecto no es suficiente. Las primeras veces que lo utilice, hágalo delante del espejo para asegurarse de que no está dejando escapar parte del aerosol. Si no hay una nube de vapor, significa que ha tomado el tratamiento correctamente.

  • Los corticoides inhalados 

Este tipo de tratamientos se basan en la administración de antiinflamatorios que actúan sobre los bronquios. Algunos pacientes necesitan un tratamiento de fondo a base de antiinflamatorios durante años. Permiten controlar la inflamación de los bronquios del paciente, además de la evolución de la enfermedad, evitando que el asma empeore y que aumente el número de crisis.

Este tratamiento se receta en casos en los que el asma es persistente, y el paciente necesita hacer uso de los broncodilatadores más de 4 veces por semana para aliviarla. El medicamento se presenta en forma de aerosol dosificador o en forma de polvos.

  • Los corticoides en comprimidos

Cuando las crisis de asma son graves y si la enfermedad empeora, sobre todo después de una bronquitis, su médico puede recetarle corticoides en comprimidos. Este tipo de pacientes sufren de un tipo de asma grave que debe mantenerse bajo vigilancia.

  • Los antileucotrienos

Estos medicamentos, que se recetan en forma de comprimidos, actúan bloqueando la acción de los leucotrienos, que son los mediadores de la inflamación de las vías respiratorias. Por lo general, los antileucotrienos se recetan para prevenir el asma causada por el esfuerzo o como tratamiento de fondo cuando los corticoides inhalados no son lo suficientemente eficaces.

¿Qué debe tener en cuenta si cree que padece de asma?

¿Nota un silbido al respirar? ¿Su hijo se queda sin aliento sin motivo aparente? ¿Le cuesta respirar después de hacer un esfuerzo? Es muy posible que padezca de asma. Para averiguarlo, debe obtener un diagnóstico. ¿Pero de quién?

La primera persona a la que debe consultar es, por supuesto, su médico de cabecera o el pediatra si se trata de su hijo. El médico en cuestión le hará preguntas para intentar confirmar el diagnóstico, y también puede medir su respiración con un caudalímetro de flujo máximo.

Es posible que sea necesario llevar a cabo exámenes más detallados si su médico sospecha que padece de asma. En este caso, le aconsejará consultar a un neumólogo. Este experto profundizará más en los exámenes, lo cual servirá para determinar la seriedad de la obstrucción bronquial, característica del asma.

Una vez obtenido un diagnóstico, es fundamental determinar cuáles son las causas del asma, y, en concreto, averiguar si es de origen alérgico. En este caso tendrá que consultar a un alergólogo, que realizará pruebas cutáneas para comprobar si determinados alérgenos provocan una reacción. Conocer qué es lo que provoca la alergia le permitirá prevenir las crisis de asma. En algunos casos, es posible aplicar un tratamiento de inmunoterapia.

¿Qué hacer en caso de una crisis de asma?

Las crisis de asma pueden resultar sobrecogedoras y a veces las personas que las presencian no saben cómo tratar la situación. En la mayor parte de los casos, un asmático es capaz de sobrellevar la crisis y tratarla, principalmente gracias al uso de broncodilatadores.

Si presencia una crisis asmática y no sabe cómo actuar, puede ayudar a la persona asmática intentando calmarla y tranquilizarla. De hecho, el estrés es uno de los factoras que empeora las crisis de asma y lo mejor es intentar evitar que el paciente se ponga nervioso.

No dude en indicarle que respire con calma y profundamente. Si es su primera crisis, seguramente no tenga ningún medicamento a mano. En este caso, el asmático debe colocarse en la posición que le resulte más cómoda y usted puede llamar a su médico o al servicio de urgencias si la crisis es grave.

¿Cómo es posible determinar si se trata de una crisis de asma grave? Se trata de una crisis grave si dura más de 10 minutos, si al asmático le cuesta expresarse, si suda mucho, si su piel adquiere un tono azul y si presenta signos de agotamiento.

Soy asmático/a: ¿puedo hacer deporte?

Muchos asmáticos tienen miedo de practicar deporte por si esto les provoca una crisis. ¡Basta de ideas preconcebidas! Una persona asmática puede hacer deporte, y le sorprendería saber cuántos deportistas profesionales padece de asma.

sportDe todas maneras, es necesario consultar a su médico primero, ya que para algunos asmáticos, el esfuerzo puede provocar una crisis, pero no es lo más común, y depende del deporte que se practique.

En la mayoría de los casos, es incluso recomendable practicar un deporte, en concreto la natación. El único deporte que no se recomienda practicar, o que incluso se prohíbe a los asmáticos, es el submarinismo.

En resumen, es aconsejable practicar deporte para controlar mejor la respiración y para mejorar la resistencia. Además, también permite a los niños no sentirse excluidos o ser objeto de burla.

A continuación presentamos algunos consejos para practicar deporte cuando se padece de asma:  

  • Haga un calentamiento progresivo: esto le permitirá reducir la hiperventilación durante el ejercicio
  • Aprenda a respirar por la nariz. ¿Por qué? Simplemente porque es una buena forma de calentar y humedecer el aire. De esta forma, el aire es un poco menos agresivo para los bronquios
  • Tome un betaestmiulante como Ventolin antes de hacer ejercicio y después si es necesario. Esto le permitirá evitar que se produzca una crisis

Si sigue estos consejos, ¡no tendrá problemas para practicar deporte!

El asma en los niños 

Uno de cada diez niños padece de asma. Desde hace casi 10 años, el número de niños menores de 5 años diagnosticados con asma no ha dejado de aumentar. ¿Cómo es posible averiguar su su hijo/a es asmático/a? ¿Cuáles son los tratamientos? ¿Cómo se previenen las alergias? ¡Aquí tiene la respuesta a todas sus preguntas!

  • Las señales que no debe ignorar 

Hay ciertas señales y síntomas que pueden considerarse como alerta, y si se presentan debería concertar una cita con su médico o su pediatra. Si, por ejemplo, su hijo/a experimenta un silbido al respirar, si ve que le cuesta respirar tras un esfuerzo físico o si presenta una tos seca (especialmente por la noche), es muy posible que padezca de asma.

Si, tras haberse curado de un resfriado, su hijo/a experimenta episodios largos de tos, puede que también se trate de asma.

  • Diagnosticar el asma en los niños

En los niños de aproximadamente 4 años, el asma se puede diagnosticar mediante pruebas funcionales respiratorias. Su objetivo es determinar si se produce hiperreactividad bronquial. También es necesario realizar pruebas de alergia.

En los bebés resulta más complicado diagnosticar el asma, ya que las pruebas funcionales respiratorias no son fáciles de llevar a cabo. En estos casos es necesario realizar pruebas de alergia y prestar atención a la evolución de los síntomas.

Diagnosticar el asma en bebés lo antes posible es fundamental para poder administrar un tratamiento eficaz de forma rápida.

  • Cómo tratar el asma en los niños 

Para evitar que vaya a peor, es fundamental diagnosticar el asma lo antes posible. Tras el diagnóstico, tendrá que tomar medidas para evitar el asma si es de origen alérgico, como por ejemplo quitando las alfombras de su casa, evitando los animales de compañía si es posible, y utilizando fundas antiacaros.

El tratamiento implica la inhalación de beta2 miméticos cuando se produce la crisis, entre 2 y 4 bocanadas. A veces los más pequeños tendrán que hacer uso de una cámara de inhalación para que el tratamiento se administre de manera efectiva.

En algunos casos se recomienda seguir un tratamiento de fondo, o pueden recetarse antihistamínicos o corticoides inhalados.

Nuestro consejo: no impida a su hijo/a practicar deporte, ¡al contrario! La práctica de una actividad física le ayudará a desarrollar su capacidad respiratoria.

¿Cómo se previene el asma? Nuestros consejos 

A continuación presentamos algunos consejos y trucos para reducir las crisis asmáticas:

  • Si está siguiendo un tratamiento, no olvide tomarlo incluso si se encuentra bien. ¡Las crisis de asma llegan sin avisar!
  • Acostúmbrese a medir su flujo respiratorio habitualmente
  • No fume e intente evitar ser fumador pasivo
  • Prepare su casa a prueba de alérgenos. Ponga una funda antiacaros a su colchón, sus mantas y sus almohadas. Airee su habitación a menudo. Pase el aspirador por el somier y el resto de la cama regularmente. No deje que se acumule el polvo, evite ciertas plantas y limpie las cortinas a menudo. Tampoco es recomendable utilizar insecticidas o climatizadores.
  • Evite las mascotas
  • Si tiene un resfriado, ¡trátelo cuanto antes!
  • Evite el estrés y ciertas emociones fuertes como la ira o la risa

Si sigue estos consejos, ¡podrá controlar sin problemas sus crisis asmáticas!

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