Detectar una otitis en bebés, niños y adultos y curarla rápidamente

Una otitis es una infección o una inflamación de una de las cavidades del oído externo o medio. Es una patología muy frecuente en niños menores de 5 años, sobre todo aquellos que padecen de alergias e infecciones de las vías respiratorias. 

En esta guía le daremos pautas para detectar una otitis, identificar de qué tipo de otitis se trata y le explicaremos los pasos a seguir para curar su otitis o la de cualquier persona que la padezca.

Comprender una otitis

El oído externo está compuesto por el pabellón auditivo y el conducto auditivo que llega hasta el tímpano y puede infectarse con facilidad si se tapona. El oído medio se encuentra detrás del tímpano y entonces se trata de una otitis aguda o crónica. Algunas otitis son más graves que otras y pueden complicarse. Por tanto, es importante diagnosticarlas a tiempo para tratarlas de la manera adecuada. 

Las otitis son las infecciones de oído más comunes. Son más frecuentes en los niños que en los adultos, y entre los 6 meses y los 2 años uno de cada tres niños la padece al menos una vez.  

El oído está dividido en tres partes:

  • El conducto auditivo externo (por donde se pasa el bastoncillo)
  • El tímpano (membrana timpánica)
  • El oído interno (martillo, yunque, estribo y pequeños huesos)

Las otitis pueden afectar a las tres partes del oído.  

Existen 3 tipos diferentes de otitis:

  • La otitis externa, que es una inflamación del conducto auditivo externo.
  • La otitis media aguda, que es una inflamación del oído medio.
  • La otitis del oído interno, que es una complicación de la otitis media.

¿Cómo se puede identificar una otitis y qué las provoca? 

Las otitis pueden ser virales o bacterianas.
En el 90% de los casos, las otitis son de origen viral y surgen debido a un resfriado.  

Las otitis de origen bacteriano pueden surgir después de haber padecido anginas. 

comment soigner une otite

Los síntomas de la otitis

Por lo general, es bastante fácil reconocer una otitis: 

  • el dolor es muy fuerte, palpitante y agudo
  • el dolor se manifiesta claramente en los oídos
  • se experimenta la sensación de tener las orejas taponadas 
  • diarreas y vómitos en los niños
  • dolor al tocar la oreja
  • zumbidos en el oído
  • el niño se toca la oreja a menudo
  • el niño no oye bien, no responde cuándo lo llama, habla más alto de lo normal y no le oye si le habla cuando está de espaldas 
  • el niño llora a causa del dolor
  • dolor de cabeza
  • dolor de garganta
  • fiebre

A menudo, las otitis están relacionadas con un resfriado, y empiezan por un goteo de la nariz mal curado, que se extiende hasta el oído. Si la nariz de su hijo gotea a menudo, preste atención, ya que las otitis suelen aparecer después de las rinofaringitis. 

Si observa que hay pus o sangre goteando del oído, se trata de una perforación del tímpano y deberá intervenir urgentemente.  

  • Otitis externa (inflamación del conducto auditivo externo)

Si el microbio se desarrolla en el conducto auditivo, le empezarán a doler las paredes del oído, sobre todo si se hace presión en el lóbulo de la oreja. En este caso, se trata de una otitis externa. 

La otitis externa es frecuente en bañistas y personas que utilizan bastoncillos de algodón para limpiarse el oído en profundidad y con demasiada fuerza. La cera del oído es ácida y sirve para evitar que las bacterias proliferen. 

  • Otitis media aguda (inflamación del oído medio)

Las otitis que se producen con frecuencia, también llamadas otitis crónicas, evolucionan en silencio y entonces hablamos de otitis media aguda. Estas otitis son inflamaciones del oído medio y se desarrollan sin fiebre ni dolores. Por eso es necesario prestar mucha atención a este tipo de otitis, ya que se desarrolla sin que nos demos cuenta. 

Son recurrentes en algunos niños, sobre todo en los más pequeños, y entonces se trata de otitis de repetición. Hay que seguirlas muy de cerca, ya que algunas otitis pueden complicarse y convertirse en meningitis. 

Los niños que están constantemente en contacto con otras personas son los más afectados, ya que siempre están expuestos a todos los virus y los microbios que circulan entre personas. Los niños suelen contagiarse los microbios debido al tiempo que pasan juntos, y la costumbre de llevarse todo a la boca. 

Por desgracia, este tipo de contaminación resulta inevitable independientemente de la atención que se preste. Cuando los niños se resfrían, el conducto que une la nariz a la oreja se obstruye por completo, y el tímpano no recibe el aire suficiente, lo que fomenta la aparición de una otitis. Las otitis recurrentes son muy frecuentes en los niños que suelen resfriarse y a quienes la nariz se les obstruye a menudo.  

  • Otitis purulenta

La otitis purulenta es una enfermedad benigna del oído muy común. Esta inflamación del oído medio es frecuente en los niños, y los primeros síntomas son: 

  • fiebre alta
  • dolor de oído, aunque no siempre, ya que depende del germen que haya causado la otitis  

Por eso es importante y muy necesario examinar el tímpano para poder diagnosticar la otitis.  

  • Otitis del oído interno, que es una complicación de la otitis media (otitis con perforación del tímpano)  

Una otitis con perforación del tímpano ocurre cuando se han padecido varias otitis que no se han curado bien, se perfora el tímpano, que deja de estar protegido y la mínima gota de agua puede entrar en la cavidad del tímpano, provocar fuertes dolores y terminar causando infecciones. Las otitis con perforación del tímpano pueden incluso dañar los pequeños huesos que componen el oído.  

Si se dañan el martillo y el yunque, existen posibles tratamientos quirúrgicos, pero si se trata del estribo el tratamiento es más complicado.  

Si para tratar una otitis con perforación hace falta una intervención quirúrgica, el cirujano retirará grasa de los alrededores de un músculo o cartílago para insertarla en el tímpano.  

  • Otitis serosa

Una otitis serosa impide que el niño oiga bien y puede provocarle dificultades escolares y afectar a su aprendizaje. Por tanto, es importante intervenir con un tratamiento médico para curar al niño En las otitis serosas, el líquido acumulado detrás del tímpano se retira con una paracentésis. 

El ORL hará un pequeño agujero en el tímpano para evacuar el líquido, pero esta apertura  puede volver a cerrarse y si la inflamación persiste, se producirá una nueva otitis. Para evitar esto, será necesario adoptar medidas para que el tímpano reciba la cantidad de aire adecuada, los yoyos (diabolos o drenajes transtimpánicos).

Otitis a todas las edades:

Otitis en los bebés 

Las otitis en los bebés se tratan con antibióticos, ya que no se puede realizar ningún tipo de intervención hasta que el niño tiene 18 meses. 

El tipo de antibiótico utilizado ha evolucionado con el paso de los años, ya que cada vez es más difícil tratar ciertas bacterias que han desarrollado resistencia a los medicamentos. Lo más recomendado es utilizar amoxicilina, un antibiótico que forma parte del grupo de las aminopenicilinas y bloquea la síntesis de las paredes bacterianas.

Si se utiliza la dosis adedcuada, de 80 a 100mg / kilo, la amoxicilina ofrece una alternativa a otros antibióticos como las cefalosporinas, que en algunos casos no consiguen tratar la otitis. 

Otitis en los niños

La otitis más frecuente en los niños es la llamada media aguda. El principal síntoma es que el tímpano está hinchado y rojo. Los microbios suben de la nariz a la trompa de Eustaquio y llegan al tímpano. 

En los niños, es posible que después de haber tratado la otitis, siga quedando líquido detrás del tímpano y que éste forme una especie de pegamento entre los huesecillos. Esto es lo que llamamos una otitis serosa. 

otite enfant

Otitis en los adultos

Tanto en los adultos como en los niños, las otitis pueden ser muy dolorosas y no deben tomarse a la ligera. 

Se pueden tomar ciertas precauciones para evitarlas: 

  • Evite bañarse en lagos donde el agua está estancada y proliferan las bacterias y los hongos
  • Intente evitar someterse a cambios bruscos de temperatura entre el calor exterior y el aire climatizado del interior, y viceversa (entre el calor de la casa y el frío del exterior, dependiendo de la época del año)
  • Séquese siempre las orejas después de haberse bañado o hecho deporte
  • Séquese las orejas después de la ducha
  • Abríguese 
  • Lleve siempre un gorro o una cinta para proteger los oídos del frío
  • Deje de fumar, el tabaco irrita las vías respiratorias que están directamente conectadas con los oídos mediante las trompas de Eustaquio, lo que contribuye a que se produzcan infecciones
  • Los malos hábitos alimentarios, así como no cuidarse en general y la falta de sueño, pueden debilitar su sistema inmunitario y contribuir a que aparezca una otitis en períodos de frío, en los que los virus son más comunes

Tratamientos homeopáticos contra la otitis

Los tratamientos homeopáticos se utilizan a menudo como tratamiento complementario o como sustituto temporal de los tratamientos antibióticos para curar las otitis. Suelen utilizarse en niños que padecen de alergias e infecciones respiratorias, que suelen ser los más afectados por las otitis. 

Si está a la espera de ver a su médico para conseguir antibióticos, puede hacer lo siguiente: trate a su hijo/a con Belladonna 9 CH, Ferrum phosphoricum 9 CH y Capsicum annuum 9 CH para aliviar los síntomas de la otitis mientras que espera la visita con el médico. Incluso si el dolor disminuye, no deje de consultar a su médico.

Le recomendamos una dosis de 3 gránulos cada hora si su hijo/a tiene el oído taponado, si le duele y si tiene fiebre alta.  

Si la oreja supura, añada 3 de los siguientes gránulos 3 veces al día: 

  • – Arsenicum album 9 CH,
  • – Mercurius solubilis 9 CH
  • – Pyorogenium 9 CH.

Para las otitis medias agudas, los tratamientos homeopáticos recomendados son los siguientes: 

  • Belladonna
  • Arsenicum album 9 CH, 5 gránulos de 2 a 3 veces al día, debido a sus propiedades calmantes y antiinflamatorias.  

Además de los antibióticos que le recete el médico, puede tomar 5 gránulos de: 

  • Mercurius o Hepar sulfur,
  • Capsicum 9 CH
  • o Pyrogenium varias veces al día.

Casos especiales:

  • Si el dolor se extiende hasta la garganta y aparecen secreciones nasales de color amarillento con posibles restos de sangre, utilice Mercurius.  
  • Si el dolor aparece por la noche y despierta a su hijo de forma violenta, puede darle Aconitum napellus 9 CH, que también actúa muy bien si el niño tiene sensación de frío.
  • Si el niño no consigue describir el dolor, lo mejor es darle Capsicum annuum 5 CH.
  • En casos en los que el dolor es muy fuerte, puede utilizar Chamomilla vulgaris 15 CH.
  • Si el niño experimenta una fiebre no muy alta, entre 38 y 38,5°C, puede darle Ferrum phosphoricum 9 CH, pero solamente 4 veces al día.

Después de haber consultado a su médico, tiene varias opciones:

  • El médico puede sugerirle que utilice Manganum metallicum 9 CH o Manganum aceticum 9 CH si se produce un ataque de tos al examinar el tímpano con un otoscopio.  
  • O puede administrar Phytolacca decandra 9 CH si el dolor de oído empeora debido a la deglución sin inflamación del tímpano.

Para tratar una otitis en niños con homeopatía, lo primero es siempre curar la rinitis, y a continuación se puede administrar alguno de los siguientes tratamientos: 

  • Manganum 5 CH
  • Ferum phosphoricum 5 CH
  • Kalium muriaticum 5 o 7 CH

Tratamiento médico de la otitis

Hay niños que padecen de otitis una o dos veces cada invierno, lo cual no es de extrañar, pero aquellos niños que tienen otitis recurrentes quizá tengan que recurrir a un tratamiento de fondo para evitar que se repitan, o visitar a un ORL para encontrar una solución adecuada. 

Tendrá que asegurarse de que las vegetaciones que se encuentran en las fosas nasales no están infectadas, en cuyo caso habrá que extirparlas para evitar que se produzcan otitis recurrentes. Esta intervención solamente puede practicarse en niños mayores de 18 meses.

En un principio, lo más recomendable es seguir un tratamiento sintomático, sin recurrir a antibióticos, y a continuación adaptar el tratamiento según la evolución de la enfermedad. Los antibióticos pueden añadirse más tarde si el estado de salud del niño no mejora.  

Para tratar una otitis, es indispensable seguir los siguientes pasos:

  • examinar el tímpano para obtener un diagnóstico,
  • identificar de qué tipo de otitis se trata,
  • si fuera necesario, colocar un tubo de drenaje transtimpánico (yoyo o diábolo)

En caso de una otitis crónica en la que el tratamiento médico no mejore el estado de salud del niño, será necesario proceder a la colocación de un drenaje transtimpánico para poder sacar el pus que se ha acumulado detrás del tímpano. En este caso es posible que no sea absolutamente necesario utilizar antibióticos, y se evitarán complicaciones auditivas. 

¿Cómo se pueden evitar y prevenir las otitis?

Para prevenirlas, puede limitar exponerse o exponer el niño a los grupos portadores de virus, además de hacer lo siguiente: 

  • limpiarse la nariz (las fosas nasales) frecuentemente con suero fisiológico 
  • lavarse las manos a menudo
  • evitar los productos lácteos
  • comer más verduras y llevar una alimentación equilibrada.
Curar una otitis
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