Curar una infección urinaria: causas, síntomas y tratamientos
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Curar una infección urinaria o cistitis: causas, síntomas y tratamientos

Puede ser dolorosa, producirse varias veces al año, y afecta sobre todo a las mujeres pero no se preocupe, es fácil de tratar. Las infecciones urinarias son muy comunes, y la mayoría de las personas las padecen al menos una vez en la vida. 

Las infecciones urinarias, que a menudo reciben el nombre de cistitis, son el segundo motivo principal  de consulta médica, y de receta de antibióticos. Se trata de infecciones frecuentes pero dolorosas, que pueden avergonzar a quien las padezca, y aunque a menudo no tienen consecuencias graves, lo mejor es curarlas lo antes posible. 

¿Cómo se trata una cistitis? ¿Cuáles son las causas y los síntomas de una infección urinaria? ¿Hay remedios naturales? 

Si padece una cistitis, tiene que plantearse todas estas cuestiones. No se preocupe, en este artículo responderemos detalladamente a todas sus dudas para que sepa exactamente qué hacer si le ocurre a usted.

¿Qué es una infección urinaria?

Son muy frecuentes y a menudo benignas, pero a menudo no sabemos en qué consisten. Se trata de una infección que afecta a los riñones, la vejiga, la uretra e incluso los uréteres. 

Las mujeres son mucho más propensas que los hombres. ¿Por qué? Simplemente porque la uretra de las mujeres es más corta que la de los hombres, lo cual facilita el acceso de las bacterias a la vejiga. Según múltiples estudios, de un 2 a un 3% de las mujeres sufren una cistitis al año, y entre el 20 y el 40% de las mujeres la han padecido al menos una vez en su vida.  

Los distintos tipos de infección urinaria

Existen principalmente 3 tipos de infecciones urinarias, y a continuación las explicamos detalladamente:  

  • La cistitis 

Es sin duda la infección urinaria más común. Afecta principalmente a las mujeres. En la mayor parte de los casos se debe a bacterias intestinales, en concreto la llamada Escherichia coli. Estas bacterias pasan de la zona anal y vulvar a la vejiga a través de la uretra.  

  • La uretritis infecciosa

Cuando la infección afecta al conducto que une la vejiga con el meato urinario, es decir, la uretra, se trata de una uretritis. En la mayor parte de los casos, se trata de una ETS muy frecuente en los hombres, aunque las mujeres también pueden padecerla.  

A menudo se debe a agentes infecciosos como la clamidia o incluso el gonococo.  En los hombres, la uretritis a menudo va acompañada de una infección de la próstata. 

  • La pielonefritis

Esta infección es más grave que las dos anteriores. Se trata de una inflamación de la pelvis renal, es decir, la cavidad en la que se aloja la orina, y del riñón. La pielonefritis es una infección bacteriana. 

A menudo se trata de una complicación de una cistitis que no ha sido tratada o que no se ha curado del todo, y por tanto las bacterias suben desde la vejiga hacia los riñones, y ahí se multiplican.  

La pielonefritis aguda es más frecuente en las mujeres, y sobre todo en aquellas que están embarazadas. También puede afectar a aquellos niños que padezcan malformaciones de la uretra. 

Las causas de la infección urinaria

Las causas varían de hombres a mujeres:

  • Las causas en el caso de las mujeres

En las mujeres, las infecciones urinarias se deben a la falta de líquido, pero no es la única razón. Por ejemplo, las mujeres que se limpian de adelante hacia atrás cuando van al baño, favorecen, sin saberlo, que se produzca una infección urinaria, ya que esto permite a las bacterias dirigirse hacia el meato urinario. 

Después de tener relaciones sexuales, es fundamental que las mujeres orinen. Si no lo hacen, no eliminarán las bacterias que pueden haberse alojado en la uretra durante el sexo. 

Las mujeres que padecen de estreñimiento también son más propicias a sufrir de infecciones urinarias. ¿Por qué? Simplemente porque un bloqueo prolongado de materias fecales en el recto, como ocurre cuando se está estreñido, fomenta la aparición de una infección.  

Son muy pocos los casos en los que la infección urinaria se debe a una malformación del aparato urinario o ginecológico.  

  • Las causas en los hombres 

En los hombres, es muy frecuente que no pueda determinarse la causa de la infección urinaria, aunque existen algunas indicaciones y factores de riesgo. Puede ocurrir, por ejemplo, cuando se tienen relaciones sexuales sin protección.  

En los hombres de edad avanzada, las infecciones urinarias suelen deberse a la hipertrofia de la próstata, que comprime la uretra y causa un bloqueo de la orina en la vejiga. 

Por último, puede haber otros factores que impidan que la orina fluya con normalidad. Es el caso de los cálculos renales, las enfermedades del cuello de la vejiga, los estrechamientos de la uretra, la compresión de las vías urinarias y las patologías de la próstata. 

Los síntomas de este tipo de infección

En algunas personas, en concreto aquellas de edad avanzada, es posible que las infecciones urinarias no presenten síntomas, pero esto solo ocurre en unos pocos casos. 

Por norma general, la infección urinaria se manifiesta con una sensación de quemazón a la hora de orinar. Esta sensación puede resultar muy molesta para las personas que padecen una infección. Otro de los síntomas frecuentes son las ganas de ir al baño constantemente. 

También es muy común que las personas que padecen de infecciones urinarias vayan al baño a menudo, aunque sea para expulsar pequeñas cantidades de orina. Otros síntomas que necesitan atención médica son dolores en el bajo vientre, fiebre, orina con olor fuerte, sangre en la orina o una orina turbia. 

¿Cómo se puede diagnosticar?

Si padece una infección es posible que no desee consultar a su médico por no saber cómo se diagnostica una infección urinaria. A continuación vamos a explicarle cómo se establece el diagnóstico, pero es fundamental que consulte a su médico si es la primera vez que padece este tipo de infección. 

Lo primero que hará al médico será realizar una serie de preguntas sobre sus síntomas, y comprobar que no tenga fiebre. Además, realizará un análisis del pH de su orina, que le permitirá obtener rápidamente un diagnóstico. Esta prueba revela la presencia de compuestos policíclicos y de nitritos.  

También se puede realizar un ECBU (examen citobacteriológico de orina). Esta prueba confirmará el diagnóstico del médico mediante la identificación de la bacteria causante, y se comprobará su resistencia a distintos tipos de antibióticos. 

SSi se sospecha que puede haber septicemia, es decir, que la infección ha pasado a la sangre, se hará un análisis de sangre. Si las infecciones son frecuentes, se realizará un examen radiológico completo para comprobar si la causa de la infección urinaria es una malformación anatómica. 

Por último, en el caso de las perinefritis agudas, su médico puede mandarle a hacer un examen radiológico para comprobar si hay cálculos renales.  

¿Cómo se trata una infección urinaria?

El tratamiento depende del tipo de infección. En el caso de las cistitis clásicas o uretritis, su médico seguramente le recete un antiséptico urinario durante unos diez días, ya sea un antibiótico de la familia de las quinolonas o penicilina durante 3 días, o un tratamiento monodosis de una sola toma. 

Si padece una pielonefritis aguda, es posible que su médico le recete antibióticos durante 2 o 3 semanas. 

El tratamiento de las infecciones urinarias también implica beber mucha agua para eliminar las bacterias y “lavar” la vejiga. Además, su médico puede recetarle un tratamiento contra el dolor como paracetamol. 

En caso de fiebre alta o de una decadencia general de su estado de salud, es posible que necesite ser hospitalizado. Entonces se le administrarán antibióticos por  vía intravenosa durante unos cuantos días. 

Si sufra una pielonefritis por obstrucción, se le realizará una intervención de drenaje, a menudo de manera urgente. Este es el caso si un riñón se obstruye por un cálculo, por ejemplo.

Los tratamientos médicos/antibióticos

Acheter CiprofloxacineExisten un gran número de medicamentos para tratar las infecciones urinarias con éxito.

El más conocido es sin duda es el Ciprofloxacino. La función principal de este antibiótico de amplio espectro  es bloquear la reproducción de las enzimas necesarias para que las bacterias que provocan la infección puedan sobrevivir.

Una vez nautralizada, su organismo podrá atacar a la bacteria responsable y destruirla para curar la infección.

Leos remedios naturales

Los remedios naturales y “remedios de la abuela” también pueden resultar muy eficaces contra infecciones urinarias leves o cistitis, o para prevenirlas si padece a menudo de este tipo de infección. 

Los arándanos rojos, por ejemplo, son arbustos cuyas bayas tiene virtudes antibacterianas. Si se toma en forma de zumo, este fruto es muy eficaz en el tratamiento de las cistitis. 

Las hojas de gayuba se suelen utilizar para aliviar las infecciones de vejiga, gracias a sus virtudes antisépticas. 

Beber una infusión de tomillo cada 4 horas le permitirá sacar provecho de las virtudes antibacterianas y antivirales de esta planta. También es recomendable beber tisanas de té verde o de alcachofa, por sus propiedades diuréticas. Estas bebidas disminuirán la sensación de quemazón cuando vaya al baño.  

Los riesgos de una infección urinaria si no se trata 

En la mayor parte de los casos, las infecciones urinarias son fáciles de tratar. Pero como ocurre con todas las patologías, si se trata mal o no se cura del todo, puede empeorar. 

La complicación más frecuente es que la infección se extienda al riñón, y que se produzca una pielonefritis. Los síntomas son fiebre y dolores dorsales y en los costados. El tratamiento se hace a base de antibióticos, y dura más que en el caso de una infección simple.  

Otra posible complicación: una prostatitis. Se produce cuando la infección se propaga a la próstata, lo que ocurre en los hombres. Puede ser difícil de tratar, y por eso el tratamiento con antibióticos puede durar varias semanas.  

Cistitis y embarazo

Las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de sufrir una infección urinaria. De hecho los cambios hormonales que se producen durante el embarazo cambian la composición de la orina, que se volverá más alcalina en lugar de ácida, lo cual favorece la aparición de bacterias. 

Durante el embarazo, el meato uretral también puede ensancharse debido a las hormonas, permitiendo a las bacterias pasar a la vejiga. También hay que tener en cuenta que las mujeres embarazadas tienen un sistema inmunitario más débil, y por tanto están más expuestas a las infecciones. 

Si está embarazada y contrae una cistitis, no se preocupe, mientras se cure a tiempo no hay ningún riesgo para su bebé. Pero procure consultar al médico lo antes posible, ya que si no se trata, las consecuencias pueden ser serias. 

Si piensa que puede tener una cistitis, su médico le mandará a realizar un ECBU para identificar qué gérmenes están causándola. En la mayor parte de los casos, le recetará un antibiótico antes incluso de conocer los resultados y, tras obtenerlos, adaptará el tratamiento si es necesario. 

Nuestros consejos para prevenir una cistitis

Existen algunos trucos y consejos para prevenir las cistitis. Adoptar buenas costumbres puede ser suficiente, sobre todo si padece de infecciones urinarias a menudo. A continuación presentamos algunos consejos que pueden ayudar:

  • Beba mucha agua, al menos 1,5 l al día
  • Si tiene ganas de orinar, intente no contenerse durante mucho tiempo. Esto evitará que las bacterias se multipliquen.  
  • Si es posible, evite los estreñimientos, ya que las infecciones urinarias son muy frecuentes cuando se está estreñido
  • Si es mujer, no olvide limpiarse de adelante hacia atrás con el papel higiénico después de haber ido al baño 
  • Si es mujer, no olvide orinar después de tener relaciones sexuales
  • Cuide su higiene íntima
  • Si es posible, utilice productos con un pH neutro para su higiene íntima 
  • Considere utilizar remedios naturales para prevenir las infecciones urinarias
  • Si es mujer, evite los pantalones ceñidos y la ropa interior en fibras sintéticas, ya que esto solo favorecerá la formación de sudor y, por tanto, la multiplicación de los gérmenes

Si sigue estos consejos, estará tomando todas las medidas posibles para evitar una infección urinaria. 

Para terminar

Si tiene una infección urinaria o piensa que puede tener síntomas, lo primero que tiene que hacer es consultar a su médico, y lo segundo es no preocuparse. En la mayoría de los casos se trata de una infección que se cura en pocos días, y precisamente por eso no debe esperar para tratarla. 

Si tiene cistitis a menudo, siga nuestros consejos y trucos. Pueden serle útiles para que las infecciones no aparezcan tan a menudo, ¡o incluso hacerlas desaparecer por completo! A veces, lo único que tiene que hacer es beber suficientes líquidos al día para que las cistitis sean solamente un recuerdo desagradable.