Vaginismo
5 (100%) 1 vote

Vaginismo: causas, síntomas y tratamientos de esta disfunción sexual

Afecta a un 15 % de las mujeres, se considera un tabú y se habla poco de ello a pesar de ser una enfermedad que tiene cura. El vaginismo una disfunción sexual que impide a las mujeres mantener relaciones sexuales con su pareja.

Suele ser de origen psicológico. Si cree que padece de vaginismo, y tiene muchas preguntas sin respuesta al respecto, y está buscando soluciones para este problema que está afectando a su vida de pareja, no se preocupe, a continuación respondemos a todas las preguntas que se plantea sobre el vaginismo.

¿Qué es el vaginismo?

Se trata de una disfunción de la conducta sexual que se caracteriza físicamente por contracciones involuntarias e incontrolables de los músculos del suelo pélvico que se producen cuando hay un intento de penetración.

Estas contracciones involuntarias provocan fuertes dolores que impiden la penetración en el momento del acto sexual, pero también cuando tiene que llevarse a cabo un examen ginecológico, o si la mujer desea utilizar un tampón durante el periodo.

Existen 2 tipos de vaginismo:

  • El vaginismo primario

Llega con las primeras relaciones sexuales, y ocurre porque la joven no conoce bien su cuerpo o porque tiene una idea equivocada de él.

  • El vaginismo secundario

Este tipo de vaginismo surge alors que la femme avait une vie sexuelle normale. Il est souvent dû à un choc ou à un traumatisme.

Hablamos de vaginismo situacional cuando se produce en situaciones precisas, como por ejemplo, con algunas parejas pero no con otras, o cuando se tienen relaciones sexuales, pero no cuando se va a introducir un tampón, etc.

El vaginismo suele considerarse un automatismo inconsciente. Cuando se produce un intento de penetración, la mujer contrae los muslos y se cierra la vagina. Se asemeja a la reacción que se produce al meter un dedo en el ojo de alguien: la persona tendrá el reflejo de cerrar el ojo.

Causas del vaginismo

Las causas del vaginismo no son muy conocidas, pero los médicos tienen algunas pistas al respecto:

  • Fobia a la sexualidad
  • Una educación demasiado estricta, o considerar el sexo como algo vergonzoso y un tema tabú
  • Dolor en el momento de la penetración
  • Una primera experiencia sexual problemática, dolorosa o violenta
  • Una idea equivocada de la anatomía de los órganos genitales
  • Una experiencia traumática en el pasado, como abusos sexuales o un examen médico demasiado invasivo

Además, el vaginismo puede tener su origen en un problema físico, como un parto, una anomalía de los músculos de la pelvis, una dispareunia que no ha sido tratada correctamente o una infección vaginal.

Las soluciones disponibles

Es necesario mencionar que no existe ningún tratamiento milagroso para poner fin al vaginismo. Por ejemplo, no existe ninguna píldora que pueda tomar para volver a llevar una vida sexual plena. Dependiendo de la causa de su vaginismo, tendrá que consultar a un ginecólogo, un kinesiterapeuta, una matrona, un sexólogo o un psicólogo.

Para empezar, le recomendamos que consulte a su médico, que le derivará al profesional de la salud que más se adapte a sus necesidades dependiendo de las razones que estén causando su vaginismo.

El sexólogo suele ser la opción más indicada. La sexoterapia le permitirá, por ejemplo, conocerse mejor a sí misma y a su cuerpo, y lograr tener o volver a tener una imagen positiva de la sexualidad, barajar posibles soluciones, y ponerlas en marcha.

Una consulta con un psicólogo le permitirá expresar sus miedos, intentar librarse de cualquier bloqueo personal y comprender mejor las causas de su vaginismo.

Al mismo tiempo que consulta a un sexólogo o psicoterapeuta, es recomendable que haga ejercicios de reeducación perineal. Puede llevarlos a cabo un kinesiterapeuta o una matrona. SU objetivo es relajar los músculos de la pelvis.

Si hace estos ejercicios en casa, tendrá que hacerlo de manera progresiva y en ningún caso deben resultar dolorosos. Además de los ejercicios de contracción y relajación de los músculos pelvianos,  es recomendable acostumbrar el cuerpo a la penetración poco a poco, utilizando los dedos por ejemplo. Su pareja puede ayudarle con estos ejercicios.

Es importante tener presente que el vaginismo no es un trastorno sin solución y que muchos profesionales de la salud pueden ayudarla en su camino hacia una vida sexual normal. Cada solución o tratamiento terapéutico tiene una duración distinta y dependerá de cómo se sienta usted, de su ritmo, su experiencia y sus dolores.

Dilatadores vaginales: una gran ayuda

Los profesionales de la salud suelen aconsejar a las mujeres que padecen de vaginismo apprender a descubrir su cuerpo fuera del contexto sexual, descubrirse a sí mismas, tocarse y familiarizarse con la idea de poder introducir algo en su vagina, empezando, por ejemplo, por un dedo.

Sin embargo, algunas mujeres son muy reticentes a la die de “explorarse a sí mismas”. En estos casos, lo aconsejable es utilizar un dilatador vaginal. Resultan cómodos de utilizar dada su naturaleza médica, que está más en contacto con el cuerpo que con el aspecto sexual de su uso. Utilizar un dilatador vaginal es una buena forma de complementar la terapia,

Lo mejor es utilizar el dilatador vaginal un poco todos los días. Por ejemplo, puede utilizarlo en cualquier momento en el que se encuentre relajada, en la cama, o mientras se asea. Existen distintos tamaños de dilatadores. Empiece por el modelo más pequeño y cuando se haya acostumbrado a su tamaño, puede pasar a utilizar un dilatador más grande, y continuar así.

Verá cómo poco a poco se acostumbra a su presencia en la vagina para que, finalmente, el mecanismo que bloquea la vagina desaparezca.

Una vez se acostumbre y se sienta más agusto con su propio cuerpo, podrá utilizarlo en pareja. Si no ha experimentado ningún problema con el uso del dilatador, puede proponer a su pareja empezar a explorar el cuerpo del otro. Su compañero puede introducir un dedo para empezar, después dos, y continuar con el pene, dejándose guiar por usted y por el ritmo al que se sienta cómoda.

Puede comprar un kit de dilatadores vaginales por internet. Se trata de una solución práctica y rápida que permite a aquellas mujeres que experimentan esta disfunción sexual comprar este tipo de productos con total discreción. Si consulta en Amazon, por ejemplo, podrá encontrar kits progresivos a buen precio.

Nuestros consejos

Si padece de vaginismo, no dude en consultar a su médico y para identificar la causa de esta disfunción sexual y, a continuación, a un sexólogo o a cualquier otro profesional de la salud. Mientras tanto, le presentamos algunos consejos que pueden ayudarla a sobrellevar este problema:

  • No vuelva a intentar tener relaciones con penetración y espere a consultar a su médico y determinar la causa antes de intentarlo de nuevo
  • Compruebe que no hay nada que está impidiendo la penetración y provocando los dolores. Para ello, puede examinar su propia vulva con ayuda de un pequeño espejo
  • Si se siente capaz, introdúzcase un dedo en la vagina para comprobar que las paredes son suaves y los músculos no están contraídos. También puede pedirle a su pareja que introduzca uno de sus dedos con la ayuda de un lubricante

Aplique estos consejos según cómo se sienta en cada momento y tenga en cuenta qué le produce dolor y qué no, sus miedos y sus bloqueos psicológicos. Es importante que no se fuerce y, sobretodo, que no fuerce la penetración. Tómeselo con calma, y pare si siente algún tipo de dolor.

El vaginismo en pareja

Si el vaginismo se produce en una situación de pareja, es posible que no plantee ningún tipo de problema ya que hay casos en los que la penetración no es indispensable, pero este no siempre es el caso.

Las mujeres que experimentan vaginismo suelen vivirlo con un sentimiento de vergüenza, de miedo, de molestia y, sobre todo, no suelen entender lo que les pasa y por qué están sufriendo esta disfunción. También puede afectarles a la hora de querer tener hijos y, de esta manera, convertirse en una situación difícil para la mayoría de las mujeres que desean convertirse en madres algún día.

En cuanto a la preja, seguramente se sienta responsable de esta situación y lo vivirá mal. Es importante comunicarse, ya que el vaginismo puede terminar provocando una ruptura. Pídale a su pareja que sea paciente, háblele de esta enfermedad y verá cómo todo sale bien. En este tipo de situaciones, el diálogo es esencial.

Conclusión

El vaginismo, mucho más frecuente de lo que se cree, es una disfunción sexual que afecta a muchas mujeres y sin embargo, no contamos con mucha información al respecto, y por esta razón la mayoría de las mujeres (y sus parejas), lo llevan mal. La causa suele ser psicológica, y lo mejor en estos casos es consultar a un psicólogo, para impedir que esta enfermedad arruine su vida sexual.

En la mayoría de los casos, la sexoterapia, los ejercicios de ayuda y los dilatadores vaginales permiten poner fin a este problema. Lo esencial es que tenga en mente que el vaginismo no es el fin del mundo, ¡y que tiene solución!

Click Here to Leave a Comment Below 0 comments